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La «Viagra femenina» procura mejorar el deseo sexual en las mujeres

Via bbc.com
Foto via bbc.com

Por años las mujeres la pedían, pero dos veces fue rechazada.

Me refiero a la píldora que aumenta el deseo sexual femenino y que se le conoce como la «Viagra femenina» o la «píldora rosa». Addyi fue aprobada el 18 de agosto de 2015 por la Food and Drug Administration (FDA) –agencia que regula los medicamentos y los alimentos en Estados Unidos– a pesar de sus serios efectos secundarios.

Sin embargo, comparar la flibanserina (Addyi) con el Viagra no es lo más correcto pues ambos medicamentos trabajan de distinta manera. Viagra es una píldora que ayuda a aquellos hombres con disfunción eréctil, y que se toma entre cuatro horas a 30 minutos antes de cualquier actividad sexual. Trabaja incrementando el flujo sanguíneo hacia las arterias del pene y, consecuentemente, provocando que el tejido esponjoso del miembro se llene de sangre induciendo el endurecimiento del pene.

Por otra parte, Addyi es un medicamento no hormonal desarrollado por Sprout Pharmaceuticals para tratar el trastorno del deseo sexual hipoactivado en mujeres pre menopáusicas. La píldora rosa afecta el sistema nervioso y, según la farmacéutica que desarrolló este tratamiento, corrige el «desequilibrio entre la dopamina y la norepinefrina mientras declina los niveles de la serotonina».

La dopamina es una hormona que está atada al deseo y al placer. También se le conoce como la hormona del amor. La norepinefrina es una hormona liberada por la médula adrenal, que en algunos casos se le conoce como la hormona del estrés. Ella aumenta la presión arterial, puede afectar las emociones, se relaciona con la depresión, con los impulsos y con el placer sexual. La serotonina es un neurotransmisor que afecta los estados anímicos de las personas y que, igualmente, tiene relación con el sueño y la sexualidad.

Por otro lado, si bien los pacientes que tomaron flibanserina mostraron mejorías en la satisfacción sexual y en el deseo sexual, la misma no incrementa el rendimiento sexual. Y tampoco se recomienda que se tome el medicamento por más de ocho semanas si la mujer no muestra aumento en el deseo sexual.

Por supuesto, como todo tratamiento, Addyi tiene sus efectos secundarios, incluyendo náuseas, mareos, fatiga, insomnio y somnolencia. La flibanserina no se puede consumir con alcohol debido al riesgo de desmayos. Además, este tratamiento está contraindicado para mujeres con problemas del hígado.

Como se mencionó, Addyi es para féminas pre menopáusicas con bajo libido, y contrario a la Viagra, debe tomarse diariamente antes de dormir. La razón por la que se indica que se ingiera al acostarse es para evitar los riesgos de desmayos, de adormecimiento y de sedación. Por supuesto, este tratamiento de larga duración—pudiendo extenderse su consumo por meses— se consigue bajo prescripción médica, por lo que si desea intentarlo debe consultar a un galeno.

Ahora bien, ya explicado esto, la flibanserina ha sido criticada por otros motivos. Primero, la FDA había rechazado acreditar el medicamento en dos veces anteriores por sus efectos adversos. Segundo, todavía hay quienes dudan de la eficacia de la píldora rosa. De hecho, aunque el 10% de las mujeres tratadas reportaron mejorías en el deseo sexual, esto no parece ser una número muy contundente.

A pesar de esto, la flibanserina es un medicamento que había sido pedido por cierto grupo de féminas durante muchos años, que habían criticado el hecho de que las mujeres no tuvieran un fármaco que las ayudara sexualmente, contrario a lo que sucede con los hombres. Posiblemente por esto o por el mercadeo que se le ha dado a este tratamiento, ya la píldora rosa es un hecho.

La «Viagra femenina» estará disponible comercialmente en Estados Unidos a partir de octubre de 2015, aunque aún está por verse su efectividad para el mejoramiento del trastorno del deseo sexual hipoactivo que afecta a un gran número de mujeres modernas.

Fuentes: drugs.com y viagraenespanol.com

Cuatro enfermedades que producen dolor durante el coito

El coito no debe ser una experiencia dolorosa, pero tres de cada cuatro mujeres sienten dolor durante las relaciones sexuales.

Dispareunia es lo que se denomina como dolor durante el coito. Esta molestia puede ser temporal o consistente, y depende de varias dolencias o factores. Las áreas que se ven afectadas son: la vulva, la vagina, el perineo, la pelvis, el útero o la vejiga.

Entre las enfermedades que pueden contribuir al dolor durante el coito se encuentran las siguientes:

  • Vulvodinia: Dolor o molestia crónica en la vulva, de las que se han identificado dos tipos: la generalizada y la localizada. La generalizada es cuando hay dolor palpable, provocado o no en toda el área vulvar. La localizada puede deberse al síndrome de vestibulitis vulvar (SVV), que es cuando el dolor se presenta durante ciertas circunstancias como cuando se hacen actividades físicas, luego de orinar o cuando se está sentada o en reposo. Mayormente el dolor es descrito como una sensación de ardor, de picazón o de irritación. El área afectada puede enrojecerse, y el dolor puede aparecer durante el coito vaginal o cuando se introduce un tampón por la vagina. Hay distintos tratamientos para esta condición, incluyendo tópicos, píldoras y cirugías.
  • Vaginitis o vulvovaginitis: Inflamación severa en la vulva o en la vagina. Esta enfermedad puede ser provocada por la exposición a químicos como cremas vaginales, espermicidas, lubricantes, condones de látex, jabones, aerosoles o perfumes. También puede deberse a la falta de estrógenos, a la menopausia o a la poca higiene. La candidiasis es una de las causas más comunes de esta condición, y es inducido por hongos u otros microorganismos que se encuentran en la vagina. Cuando la cándida aumenta se produce la candidiasis, que provoca picazón genital, flujo vaginal blanco y espeso, entre otros síntomas. Además, una mayor cantidad de bacterias nocivas provocan un desbalance que causa flujo vaginal grisáceo y olor fuerte genital. Algunos tratamientos para mejorar la condición incluyen cremas de cortisona o antibióticas y pastillas orales. Para evitar la vulvovaginitis se recomienda una buena higiene y ropa interior de algodón.
  • Endometriosis: Surge cuando el endometrio, tejido que cubre el útero, crece en otra parte del cuerpo además del útero. Por ejemplo, este tejido puede crecer alrededor de los ovarios, detrás del útero, en los intestinos, en la vejiga y en otras áreas no pélvicas. Este crecimiento anormal puede crear tumores generalmente no cancerosos que provocan dolores severos, infertilidad y períodos menstruales profusos. Debido a la condición, la mujer puede sufrir inflamación durante la menstruación, ya que la sangre se acumula en el lugar donde está el tejido mal ubicado. A pesar de que la endometriosis no tiene cura, hay tratamientos hormonales y cirugías disponibles para controlar la enfermedad. 
  • Enfermedad inflamatoria pélvica (EIP): Afecta la matriz, las trompas de Falopio o los ovarios femeninos y es una infección causada por bacterias. Las dos principales causas de esta afección son las bacterias de clamidia y de gonorrea, por lo que es una condición ligada a algunas enfermedades de transmisión sexual (ETS). El riesgo de padecer de EIP aumenta cuando se tiene una ETS no tratada, cuando la mujer tiene más de una pareja sexual y/o si una de las parejas padece de gonorrea o de clamidia. Otros riesgos incluyen: inserción de un dispositivo intrauterino (DIU), parto o aborto espontáneo o terapéutico y experimentar relaciones sexuales antes de los 20 años de edad. Los síntomas de EIP son variados, entre estos, fiebre, dolor en la parte baja del abdomen, flujo vaginal inusual con olor fuerte, dolor o sangrado después del coito vaginal, dolor al orinar, sangrado entre periodos, náuseas o vómitos. La EIP sí tiene cura y se puede tratar con antibióticos, pero es importante que se detecte a tiempo.    

Si usted o su pareja (mujer) tiene síntomas como los arriba descritos, visite inmediatamente a un médico. Él o un ginecólogo pueden evaluar su caso y determinar si padece alguna de estas condiciones y el tratamiento a seguir.

Sentir dolor durante las relaciones sexuales no es normal, ya que el coito no sólo es una actividad para procrear, sino también para sentir placer. Y por supuesto, cuando se experimentan dolores fuertes y consistentes, el placer se desvanece.

Fuentes:

Fuentes: http://es.familydoctor.org/, http://www.womenshealth.gov/, http://www.cdc.gov/http://www.nlm.nih.gov/

[Infografía] ¿Cuál es tu orientación sexual?

Hablar de orientación sexual y de identidad sexual —también conocida como identidad de género— puede ser confuso, ya que ambos conceptos son parecidos, pero no iguales.

La siguiente infografía define ambos términos y explica, además, lo que es ser heterosexual, homosexual, bisexual, transgénero y transexual de forma simple. Para más información, vea este glosario LGBTT.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define género como «los conceptos sociales de las funciones, de los comportamientos, de las actividades y de los atributos que cada sociedad considera apropiados para los hombres y para las mujeres». Consulte más términos relacionados en nuestro glosario.  

Infografía_Orientación_Sexual

¿Qué es la tricomoniasis?

ETS_Tricomoniasis_GraphicTricomoniasis es una enfermedad de transmisión sexual (ETS) común en hombres y en mujeres. Sin embargo, en muchos casos, las personas desconocen que lo padecen porque no presenta síntomas al inicio de la infección o no se desarrollan síntomas del todo.

Los individuos que presenten síntomas como los que se mencionan arriba (ver gráfica) deben consultar a un médico que les prescribirá medicamentos. La infección se sana con antibióticos orales (pastillas).

Para tratar la tricomoniasis con efectividad, los médicos recomiendan que ambos, el varón y la mujer infectados —si son parejas sexuales—, reciban tratamiento a la vez. También se les aconseja que eviten tener relaciones sexuales hasta que la enfermedad se cure, esto puede tardar una semana más o menos. Además, se les exhorta a que no consuman alcohol mientras están medicados para disminuir algunos efectos secundarios.

Por otro lado, las personas que tienen varias parejas sexuales o que han padecido otras enfermedades de transmisión sexual están en mayor riesgo de contagiarse de tricomoniasis. Tener relaciones sexuales sin protegerte con un preservativo aumenta las probabilidades de enfermarte de ésta y otras ETS.

Si la mujer está embarazada y padece la enfermedad, el bebé corre el riesgo de nacer prematuro o con bajo peso, así como también puede contagiarse al pasar por el canal de parto. No obstante, las embarazadas pueden tomar los medicamentos apropiados sin mayores complicaciones.

El uso correcto del condón puede disminuir el riesgo del contagio, pero no elimina por completo la posibilidad de contraer la infección. Quienes hayan sufrido de tricomioniasis anteriormente, pueden volver a recaer. Igualmente, padecer de esta condición aumenta el riesgo de contraer el virus de inmunodeficiencia adquirida (VIH).

¿Cómo puedes saber si tienes la enfermedad? Las féminas pueden visitar a un ginecólogo, quien les hará un examen pélvico y les tomará unas muestras de fluido vaginal para determinar si padecen o no la condición. Los varones pueden visitar a su médico primario o recibir otra atención médica para una evaluación. Asimismo, la enfermedad se puede diagnosticar mediante pruebas de laboratorio. Si tiene alguna duda acerca de la tricomoniasis o si presenta algunos síntomas inusuales en el área genital, no dude en consultar a un médico.

Fuentes:

www.mayoclinic.org y http://www.cdc.gov

[Infografía] ¿Qué pasa en mi cuerpo?: Las hormonas sexuales y sus funciones

¿A qué puedes culpar cuando te dan dolores menstruales? Pues, a las hormonas.

Las hormonas son sustancias químicas producidas por las glándulas endocrinas y transportadas por el torrente sanguíneo. Hay distintos tipos de hormonas, pero en este caso se hablará de cuatro de las sustancias que regulan los procesos sexuales del ser humano.

Infografía que explica cuatro hormonas sexuales y sus funciones.
Infografía que explica cuatro hormonas sexuales y sus funciones.

Las glándulas endocrinas primordiales son la tiroides, las suprarrenales, el páncreas y otras. Las que están relacionadas a las hormonas sexuales son la pituitaria, las gónadas (ovarios y testículos) y el hipotálamo.

Es el hipotálamo, que se encuentra en el cerebro y es del tamaño de una almendra, ayuda a producir la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH), que causa cambios en la pubertad. A su vez, la GnRH es la que activa a la pituitaria para que produzca las hormonas folículo estimulante (FSH) y luteinizante (LH).

La hormona FSH ocasiona que el ovario produzca óvulos en las mujeres, y en los hombres incita la producción de espermatozoides. La hormona también está relacionada al desarrollo de características sexuales en los niños cuando entran en la pubertad.

Asimismo, la hormona LH participa en la producción de testosterona en los varones y regula la secreción de estrógenos en las féminas. Los ovarios, por su parte, elaboran los estrógenos y la progesterona, hormonas que se intensifican en la mujer una vez llega a la pubertad.

Por otro lado, los estrógenos realizan varias funciones, entre estas, estimula el crecimiento del útero y de la vagina, amplía la pelvis y provoca el crecimiento de las mamas. Igualmente, son responsables de mantener las membranas mucosas de la vagina y de promover el crecimiento de músculos y de huesos. Durante la vida de una mujer, los niveles de estrógenos fluctúan, siendo más altos durante el ciclo menstrual y el embarazo; bajando considerablemente en la menopausia.

Durante la pubertad los niveles de estrógenos en las niñas aumentan de ocho a diez veces, y propician cambios en los órganos sexuales y en el cuerpo. Algunos de estos cambios son: acentuación de la cintura, ensanchamiento de las caderas, aparición del acné juvenil, y del vello púbico y axilar. Además, ocasiona la primera menstruación (menarquía) en las niñas. Los estrógenos promueven la pigmentación de la piel en diferentes partes del cuerpo, incluyendo los pezones y los genitales, y están atados al comportamiento sexual de la mujer, entiéndase la libido.


Libido es lo que se conoce como el deseo sexual o el impulso sexual en los hombres y en las mujeres. Esa energía influenciada por las hormonas se intensifica en las mujeres antes de la ovulación.


Cuando los niveles de estrógenos descienden en la pre menopausia y en la menopausia, se presentan ciertas alteraciones en la vagina: estrechamiento, resequedad y pérdida de elasticidad, que pueden provocar dolor coital. Las mujeres también pueden experimentar otros cambios físicos y psicológicos relacionados con la baja de estrógenos.

Por otra parte, la progesterona es la hormona que prepara al endometrio en caso de que se fecunde un óvulo y se impregne en él. También causa que el riñón retenga sal y agua lo que provoca un aumento de peso y acumulación de líquidos en los senos, en el abdomen y en las piernas, síntomas relacionados al síndrome premenstrual (SPM).

En los hombres la hormona primordial es la testosterona, que se produce en los testículos y pertenece al grupo de los andrógenos. La testosterona se transporta por la sangre ocasionando cambios físicos y psicológicos, entre estos, el desarrollo de los órganos sexuales masculinos durante la pubertad, el crecimiento del vello corporal y de la masa muscular. Además, estimula la producción de esperma e influye en algunos estados anímicos. Cuando el hombre envejece, la producción de testosterona disminuye y se presenta la andropausia (menopausia en los varones).

La pituitaria promueve las hormonas llamadas prolactina y oxitocina. La prolactina induce la secreción de leche en las glándulas mamarias después que una mujer ha dado a luz. La oxitocina incita la salida de la leche materna por los pezones y estimula las contracciones del útero durante el parto.

La oxitocina es segregada durante el embarazo en pequeñas cantidades y se intensifica en el trabajo del parto, promoviendo que los músculos del útero comiencen las contracciones uterinas que permiten la expulsión del bebé. De igual manera, suscita las contracciones del útero durante el coito para facilitar que la esperma llegue al óvulo. Esta hormona está ligada a las emociones humanas, especialmente, al vínculo entre madres e hijos.

Ahora que conoces las funciones de algunas hormonas relacionadas a los cambios sexuales que experimentan los humanos en la pubertad, puedes entender lo que ocurrió en tu cuerpo mientras crecías. Al envejecer, las hormonas siguen trabajando variablemente, pero siguen siendo parte importante de tu organismo.